Qué no debes hacerle a tu piel en verano

No te apliques la protección cuando llegas al lugar de exposición, porque en el trayecto el sol es el mismo, y además la piel tarda un rato en absorberla, por lo que la fotoprotección debe ser aplicada antes de salir de casa y reforzada cuando llegamos a nuestro destino.
No olvides renovar la fotoprotección cada dos horas. De lo contrario estás dejando tu piel expuesta, porque el agua, el aire y el roce disminuyen el efecto pantalla de las cremas.
No dejes de realizar tus rutinas de limpieza, hidratación y exfoliación por estar de vacaciones. De hecho, pasarás más tiempo al aire libre y expuesta a los elementos. Es por esto que es imprescindible que continúes aplicando los productos y procedimientos que has realizado el resto del año.
No compres cremas solares que no marquen claramente el nivel de fotoprotección. Adquiérelas en establecimientos de calidad.
No olvides hidratar tu piel por dentro y por fuera, bebiendo mucha agua y usando after sun de manera abundante. La piel sigue bronceándose un rato después de haberla quitado del sol.
No expongas tu piel al sol en las horas centrales del día. Entre las 11 y las 16 de la tarde y empieza a exponerte progresivamente, sobre todo los primeros días de playa.
No olvides que los riesgos de quemaduras en la montaña o el mar abierto son más elevados, así que usa foto protectores no inferiores a 30 FPS.
No uses productos que contengan alcohol, perfumes o colonias, ya que podrían inducir a la aparición de manchas en la piel.
No olvides poner especial atención las zona del cuerpo que siempre están expuestas, como la cara, el cuello, la nuca, el pecho, los brazos y las piernas.

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