¿Qué aportan las coles de Bruselas?

Hay algunos alimentos que o los odias o te encantan, con los que no hay término medio. Eso ocurre sobre todo con las verduras, que tienen tantos defensores como detractores. Las coles de Bruselas están en ese grupo; pertenecen al grupo de las coles, aunque son realmente legumbres, que aparecen del tallo de la planta y se recolectan cuando tienen una textura firme y un color verde intenso. Toma este nombre de la ciudad donde es muy común su cultivo, aunque es cultivada en todo Bélgica, donde su consumo extensivo data del siglo XVIII.

Lo cierto es que en nuestras mesas suele usarse como acompañamiento a otros platos principales, porque en muchos hogares no se aprecia especialmente el olor que desprenden al cocinarlas y por eso se trabajan poco. El invierno es la mejor época para consumirlas, pues es cuando la col tiene sus máximas propiedades aromáticas y organolépticas, cuando los brotes han sido expuestos al frío invernal.

Es una planta bianual, que crece muy lentamente y cuya época de recolección va desde finales de octubre hasta comienzos de la primavera. Existen tres variedades: las llamadas tempranas, las medianas y las tardías, dependiendo del momento de su maduración.

¿Por qué es recomendable consumir coles de Bruselas?

Porque contienen vitaminas (C y E, además de ácido fólico) y aportan potasio y calcio, además de hierro, que es un mineral que añade energía y que es muy necesario en casos de anemia, cuando atravesamos periodos bajos en nutrición.

Además, las coles de Bruselas tienen una cantidad de fibra bastante importante, lo que las hace ideales para quienes desean mantener un control alimentario o están a dieta, ya que nos hacen sentir saciados y también son reguladoras del intestino y el aparato digestivo. Por otra arte, gracias a su cantidad de calcio y vitamina K, ayuda a mantener la densidad de los huesos y la salud de los dientes.

Es por tanto un alimento muy completo que debería estar presente en nuestras mesas, ya que es una gran fuente de energía y al mismo tiempo baja en calorías.

Si hay que ponerles alguna pega, sería que pueden interferir con medicamentos anticoagulantes por su alto contenido en vitamina K, por lo que no están recomendadas a personas que toman esta medicación, ya que dicha vitamina puede contrarrestar su eficacia.

Además, hay que controlar su consumo si padeces trastornos en la digestión o gases, porque puede ocasionar distensión abdominal y hasta dolor de estómago si se consume de manera excesiva

Las coles de Bruselas forman parte de un estilo de vida saludable y con ellas podemos cocinar recetas sanas y fáciles en casa.

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