Por qué comer tirabeques en febrero

Puede que ya los hayas visto en los supermercados e incluso en algunos mercados de frutas y verduras. Los tirabeques, una variedad de los guisantes, una leguminosa por tanto, han venido para quedarse y para animar nuestra dieta.

Menos comunes que las judías verdes, los tirabeques no superan los 10 centímetros de largo, con un color verde brillante que incluso después de cocerlos mantiene su textura carnosa y su sabor dulce y delicioso. Además de como tirabeque, este alimento también es conocido como bisalto, miracielo o guisante capuchino. Están compuestos, como los guisantes, por una vaina que recubre las semillas y por las semillas en sí, pero en este caso se consumen ambas partes, porque la funda es tierna y carnosa y aporta gran cantidad de nutrientes a nuestra mesa.

Aunque su origen parece ser China, se cultiva y produce en zonas de Aragón, Comunidad Valenciana y Cataluña, y la época para consumirlos frescos es entre diciembre y marzo, aunque, como casi todos los alimentos, podemos encontrarlos en la sección de congelados durante todo el año. Ya sabes que es mejor apostar por los productos frescos de temporada para asegurarte todas sus propiedades y su mejor sabor.

Antes de señalar sus propiedades nutricionales hay que señalar que el tirabeque es un cultivo ecológico y sostenible, porque, como en el caso de las habas, su planta fija el nitrógeno en el suelo haciendo que éste se regenere más rápidamente y mejorare la calidad de la tierra y los cultivos.

Cuenta con un suave y delicado sabor y se cocina de una forma muy sencilla, ya que la piel exterior es más fina que la de otras leguminosas y por tanto necesita menos tiempo. Se pueden presentar hervidos, revueltos o salteados, aunque hay quien los prefiere simplemente al horno con un poco de aceite de oliva y sal gorda.

¿Por qué consumirlos?

Porque destacan por su alto contenido en proteínas vegetales, vitaminas y minerales, además de ser una rica fuente de fibra (unos 5 gramos por cada 100, lo que ayuda al buen tránsito gastrointestinal).

Respecto a las calorías, contiene unas 40 por cada 100 gramos. Y las grasas son prácticamente inexistentes. Además, Una sola ración de tirabeques contiene casi la cantidad diaria de vitamina C recomendada para un adulto.

También los nutricionistas señalan que ayudan a regular los niveles de colesterol en sangre, así como la glucosa lo que los hace una opción especialmente interesante si padeces diabetes.

Los tirabeques frescos se conservan en el frigorífico durante 3 días. Una vez cocinados se pueden conservar 2 días en el frigorífico, si bien preferible no congelarlos porque pueden retener demasiada agua.

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