Pomelos: sanos, nutritivos y poco calóricos

Ya sabemos que, gracias a la globalización, a lo largo de todo el año podemos consumir prácticamente cualquier fruta o verdura, sea de nuestra zona o no. Gracias a los invernaderos y a las importaciones ya es posible encontrar tomates en invierno o naranjas en verano, y aun así los nutricionistas aconsejan y animan a los consumidores a comprar estos productos en su temporada, para aprovechar al máximo el sabor y sus propiedades y contribuir a la sostenibilidad y el medio ambiente.

Una de las características de los frutos de diciembre es su colorido, lo que las hace especialmente atractivas en las mesas y menús navideños. Una de esas frutas coloridas es el pomelo, un cítrico procedente de Asia, amarillo o rosáceo en su exterior y anaranjada en su interior.

Como este cítrico (dependiendo de sus variedades) madura entre el otoño y el invierno, es posible ingerirlo entre octubre y marzo.

¿Qué nos aporta el pomelo?

Quizás su característica más relevante es que el 90 por ciento del pomelo es agua, lo que los convierte en un buen diurético. A eso se suma que posee poco valor calórico (unas 35 calorías por cada 100 gramos), y que proceden de los carbohidratos (unos 7 gramos por cada 100 gramos de pomelo), lo que la hace muy recomendable para las dietas hipocalóricas y bajas en carbohidratos.

Es rico en minerales como el potasio y el magnesio, y además incluye ácido fólico en su composición, carotenoides antioxidantes y vitaminas B2, B1 y A. Es interesante también su alto contenido de vitamina C, que supera en 20 miligramos la ingesta diaria recomendada para este nutriente. Contiene flavonoides que ayudan a mejorar la circulación y potenciar el músculo cardiaco, así como también influye directamente a disminuir o prevenir otras afecciones relacionadas al colesterol y los triglicéridos.

Sin embargo la cantidad de fibra que aporta el pomelo no es significativa, y además se encuentra en la parte blanca de la fruta, entre la pulpa y la corteza, por lo que se puede asociar a beneficios en el tránsito intestinal.

La conocida dieta del pomelo es una dieta depurativa que algunos hacen para conseguir eliminar grasas y toxinas gracias al poder diurético de esta fruta.

Hay que tener en cuenta también que así como esta fruta puede interaccionar con ciertos medicamentos y podría aumentar la biodisponibilidad de los mismos y prolongar sus acciones farmacológicas.

¿Cómo se consume?

Dependiendo de su grado de acidez, como ocurre con la mayoría de los cítricos, puede comerse solo o emplearse para aderezar postres o zumos. También troceado en yogures o en forma de budín o mousse.

Incorpora el pomelo a tu mesa, y disfruta de todos sus beneficios, aportando una nota de color y un sabor peculiar a tus platos.

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