Consigue un bronceado bonito y seguro

Estar morenos favorece; un cuerpo bronceado parece más saludable e incluso da la sensación de que la ropa sienta mejor. Sin embargo a estas alturas todos conocemos los peligroso que puede ser tomar el sol sin las medidas adecuadas; lejos quedaron ya los tiempos de embadurnarse con cualquier potingue graso y acabar negros como tizones pero a costa de la salud de la piel. Ahora queremos estar favorecidos, pero sin correr riesgos.

¿Cómo conseguimos el bronceado perfecto?

En primer lugar es importante poner la piel a punto realizando una exfoliación de todo el cuerpo, e insistiendo en las zonas más problemáticas, como la espalda o el escote. Un vez que la piel está limpia resultará más eficaz la protección que nos apliquemos. Es cierto que en el mercado hay todo tipo de marcas, sustancias y formatos, desde cremas, sprays, mousse… Elige la que más cómoda te resulte, sin olvidar el tipo de piel que tienes y el nivel de protección que vas a necesitar. No pasa nada por empezar con una protección casi total e ir bajando el nivel con el paso de los días.

Empieza exponiéndote al sol de manera gradual: el primer ponte por ejemplo 5 minutos, el segundo d­a 10, el tercero 15, y así­ sucesivamente, pero siempre con protección. Si vas a bañarte, vuelve a protegerte con la crema cuando te hayas secado.

E igual de importante es la crema que has de aplicarte después de haber estado tomando el sol. Hay que retirar bien el protector y ser generosos con la crema hidratante, que devuelva el agua que hemos perdido. También es imprescindible que nos hidratemos por dentro, manteniendo la buen rutina de beber agua a lo largo del día, si es posible más de un litro.

Y si eres de las que bajan a la playa con maquillaje, no olvides ponerte debajo un buen protector solar; el maquillaje no te protege de los rayos. También hay cremas solares con color que puedes usar como base.

Los expertos aseguran que la alimentación también influye en la manera en la que nos bronceamos: los antioxidantes son unos grandes aliados, así que puedes incorporarlos a tu dieta en forma de alimentos ricos en estos componentes, como el brócoli, el tomate, los pimientos rojos, la zanahoria o el chocolate amargo. También puedes aportar antioxidantes a tu piel en forma de pastillas o sobres, que defenderán tu cuerpo de los efectos nocivos del sol y te ayudarán a que logres un bronceado sano y duradero.

Y sobre todo, ten paciencia. Nadie se pone moreno el primer día, y lo que puedes lograr a cambio es quemarte. Recuerda que como la piel tiene memoria es probable que esas quemaduras vuelvan a aparecer cada vez que te expongas al sol.

Así que disfruta del verano, pero con cabeza y con las precauciones que te hemos indicado, y en unos días lucirás con la piel dorada que deseas.

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