Consejos nutricionales para prepararte para el verano

Y sin darnos cuenta ya están aquí el calor y el sol. Poco a poco nos vamos liberando de la ropa de invierno y empiezan asomar la piel y la carne. Y nos damos cuenta de que este invierno no hemos hecho todo el ejercicio que nos propusimos con las campanadas de Fin de Año, y que ya está aquí la operación bikini. Ahora todo son prisas y atropellos. Y como siempre decimos, no hay dietas milagro ni soluciones exprés más allá de las logradas a través de intervenciones estéticas. Sin embargo, hay una serie de consejos nutricionales que sí puede poner en práctica y que te ayudarán a prepararte adecuadamente para el verano.

Consejos nutricionales para prepararte para el verano

Bebe mucha agua: la hidratación es fundamental, tanto para la piel como para los órganos internos y su funcionamiento. Normalmente hay que consumirla sin esperar a tener sed, y aproximadamente cada dos horas. En ambientes de calor y con temperaturas elevadas, se recomienda ingerir tres litros.

Aprovéchate de las frutas y verduras de temporada: contienen mucha agua, vitaminas, minerales, fibra y su digestión es muy ligera. La sandía, por ejemplo, compuesta por un 95% de agua es la opción más refrescante, seguida del melón. Respecto a hortalizas y verduras, no solo son ricas en agua sino también en fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes, por lo que son una opción sana y muy nutritiva. Si quieres conservar todos sus nutrientes lo mejor es consumirlas en crudo.

Incorpora las legumbres a tu dieta: en ensalada o al vapor son muy necesarias para completar tu alimentación.

Ponte un plazo: como ya sabes que llega el verano puedes marcarte un calendario en el que ir siguiendo las pautas sin que parezca un horizonte muy lejano.

Cuidado con la vida social: con el buen tiempo salimos más y comemos más fuera de casa; intenta pedir ensaladas o alimentos a la plancha. Si puedes limitarte a un único plato, mejor. La alimentación en verano suele ser más desordenada y se consumen más alcohol, más azúcares y más fritos.

El concepto de comer poco y más veces (las cinco veces al día) no debe olvidarse durante estas fechas porque, si no, puede suponer llegar a la siguiente comida con ganas acumuladas, lo que propicia los excesos.

Si no has hecho ejercicio en todo el invierno tampoco puedes matarte ahora a entrenar. Más vale poco y constante, así que sal a caminar con regularidad, al menos una hora de duración y a buen paso. Ahora los días son más largos y puedes aprovechar las horas del día menos calurosas.

Si llevas a cabo estas llegarás al verano en mejor forma física, y tu cuerpo y tu mente disfrutarán más de los días que está por venir.

 

Realizamos un diagnóstico online exclusivo para usted

Más información