Tiempo de intervención
Entre 45 y 90 minutos, según se traten los párpados superiores, inferiores o ambos.
La blefaroplastia láser es una técnica quirúrgica de última generación diseñada para rejuvenecer la mirada mediante la corrección del exceso de piel, grasa o flacidez en los párpados superiores e inferiores. A diferencia de la cirugía tradicional con bisturí, la blefaroplastia láser es un procedimiento que utiliza un láser quirúrgico de alta precisión que corta y coagula simultáneamente los tejidos.
Con la blefaroplastia láser se realizan incisiones extremadamente finas y controladas, mientras se cauterizan los pequeños vasos sanguíneos de manera inmediata. Gracias a ello, se reduce notablemente el sangrado durante la intervención, se minimiza el daño tisular y se optimiza el proceso de cicatrización. El resultado es una cirugía más segura, con menor inflamación, menos hematomas y una recuperación mucho más rápida.
Entre 45 y 90 minutos, según se traten los párpados superiores, inferiores o ambos.
Local. El paciente permanece despierto y cómodo durante todo el procedimiento, sin necesidad de anestesia general.
No requiere ingreso. El paciente puede regresar a su domicilio tras la intervención.
Se aprecian desde el primer momento. El aspecto final se consolida progresivamente, mostrando una mirada más despejada, rejuvenecida y natural. Los resultados son permanentes
Rápida y cómoda. La mayoría de los pacientes retoman su vida normal en aproximadamente 24 horas.
La blefaroplastia es una cirugía destinada a eliminar las bolsas de los ojos y el exceso de piel en los párpados superiores e inferiores.
Su objetivo es rejuvenecer la mirada y devolver al rostro un aspecto más descansado y armonioso.
Las bolsas palpebrales y los párpados caídos pueden tener un componente hereditario, por lo que pueden aparecer a cualquier edad. Con el paso del tiempo, la piel pierde elasticidad y la grasa se acumula en la zona ocular, acentuando este problema.
La intervención consiste en retirar el exceso de piel del párpado superior mediante una pequeña incisión que queda disimulada en el pliegue natural del párpado.
En el caso de las bolsas de los ojos, puede accederse a ellas desde el interior del párpado, sin necesidad de incisión externa, siempre que no exista exceso de piel.
Cuando es necesario eliminar piel sobrante, la incisión se realiza a aproximadamente un milímetro de la línea de las pestañas, quedando completamente disimulada.
Las cicatrices son mínimas y, con el paso del tiempo, se vuelven prácticamente imperceptibles, generalmente entre los 3 y 6 meses posteriores a la cirugía.
Durante los primeros 4 o 5 días es normal experimentar leves molestias, inflamación, tirantez o sensación de sequedad ocular.
En las primeras 24-48 horas puede existir cierta incomodidad, pero no suele ser dolorosa si se siguen las recomendaciones médicas y el tratamiento analgésico indicado.
Durante las dos primeras semanas se aconseja dormir boca arriba y con la cabeza ligeramente elevada (por ejemplo, con dos almohadas) para reducir la inflamación.
La reincorporación al trabajo y a las actividades cotidianas suele ser posible entre los 2 y 5 días, según cada caso.
La zona intervenida puede presentar hematomas o un aspecto amoratado en los primeros días debido a su alta vascularización, algo completamente normal.
A los 10-15 días el aspecto suele ser prácticamente normal, con muy poca inflamación residual.
Para optimizar la recuperación y obtener los mejores resultados, se recomienda seguir los siguientes cuidados:
Aplicar frío local las primeras 24-48 horas para reducir la inflamación y prevenir hematomas.
Dormir con la cabeza ligeramente elevada (por ejemplo, con dos almohadas) durante la primera semana para evitar la acumulación de líquidos.
Mantener la zona limpia y seca, evitando mojar o frotar los párpados hasta que se retiren los puntos.
Usar gafas de sol grandes al salir al exterior, protegiendo los ojos del sol, el viento y la luz intensa.
Evitar el maquillaje de ojos durante los primeros 10-15 días o hasta que la zona esté completamente recuperada.
No realizar esfuerzos físicos intensos ni deporte durante al menos 3 semanas.
Aplicar la medicación indicada por el cirujano (colirios, pomadas o antiinflamatorios) según las pautas médicas.
Usar protector solar de pantalla total en la zona periocular una vez retirada la sutura, para evitar la pigmentación de la cicatriz.
Acudir a las revisiones médicas programadas para garantizar una correcta evolución del proceso de cicatrización.
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