Tratamientos estéticos durante el embarazo

Para muchas mujeres durante el embarazo la pregunta constante es “¿puedo seguir haciendo eso?”. Y no sólo referido a los alimentos que consumen o al ejercicio que hacen, sino también respecto de los tratamientos estéticos que se pueden realizar o los productos que pueden aplicarse en el periodo de gestación.

Si siempre es aconsejable consultar al médico, durante el embarazo aún más, y sobre todo acudir a centros médicos si te decides hacerte alguno de tratamientos que sí están aprobados.

Como es lógico, este no es el momento para realizar ningún tratamiento que precise el empleo de láser, radiofrecuencia o ultrasonido, y tampoco son recomendables otras opciones consideradas mínimamente invasivas, como la mesoterapia, ya que los medicamentos y sustancias empleados no están testados en embarazadas ni en mujeres lactantes, por lo que  se desconocen los posibles efectos adversos. Muchos de ellos no son compatibles con la gestación bien porque se ha demostrado su carácter teratogénico (hacen daño al feto), o porque no hay estudios suficientes que confirmen su inocuidad.

Si estás pensando en una depilación, el láser tendrá que esperar: opta por alternativas seguras; la depilación con cera (siempre que se respeten las medidas de higiene), o la maquinilla de afeitar. No se recomiendan las cremas depilatorias o decolorantes (porque pueden ser absorbidas por la piel y no se descarta que puedan afectar al bebé) ni los sistemas de depilación permanente o definitiva, que utilizan láser.

En el embarazo los cambios que vive la madre también afectan de forma determinante a la piel, porque sigue teniendo acné, se pueden incrementar las estrías, se hinchan las piernas y los pies… En esta etapa nada de Botox ni cremas con ácido, como el retinol y sus derivados, presentes en productos antiage, exfoliantes o para borrar manchas. Sin embargo, las cremas humectantes e hidratantes, así como los protectores solares han de emplearse con generosidad, sobre todo en la piel del rostro para evitar el temido efecto melaza (manchas oscuras), así como cremas para la tirantez de la piel con vitamina E o rosa mosqueta.

A partir de la semana 12, y bajo control médico, el drenaje linfático es uno de los tratamientos más eficaces y solicitados contra la retención de líquidos. La presoterapia aplicada a muslos, piernas o brazos sí es posible, evitando siempre su aplicación por encima de la parte alta de los muslos.

El periodo durante el cual no se pueden llevar a cabo las prácticas se alarga hasta haber pasado la cuarentena, y en el caso de que la madre este amantando, tendría que esperar a finalizar esa etapa ya que dichas toxinas o medicamentos podrían pasar al niño a través de la leche materna.

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