Cómo prevenir las patas de gallo

Es curioso el nombre coloquial que se le da a muchas afecciones estéticas: código de barras, sonrisa de marioneta, patas de gallo…

Estas últimas son las arrugas que se forman alrededor de los ojos y que pueden estar causadas por el paso de los años y el deterioro de la piel, pero también por el exceso de gesticulación, el efecto de los rayos solares o la propia genética. Son una muestra de que nos expresamos con todo el rostro y que la piel pierde hidratación y elasticidad.

Se dan tanto en mujeres como en hombres, y aparecen en la madurez.

¿Cómo prevenirlas?

Lo principal para que no salgan esas arruguitas es tener el contorno de los ojos muy bien hidratado, por lo que a partir de los 25 años ya deberíamos de aplicarnos cada noche crema para la cara y crema especial para el contorno de ojos. Además, deberías evitar las largas exposiciones bajo el sol durante las horas en las que los rayos inciden con más fuerza. Y cuando tomes el sol, con protección alta y cremas específicas para el rostro.

Como para todo lo relacionado con la piel, la calidad de lo que comemos influye, por lo que se desaconseja la ingesta de alcohol, la alimentación muy grasa o el exceso de alimentos procesados. Y, por supuesto, el tabaco está totalmente desaconsejado.

Pero una vez que ya las tenemos ¿cómo conseguimos atenuarlas o reducirlas?

Es indispensable mantener el contorno de ojos muy bien hidratado, siempre con cremas específicas para la zona, porque ahí la piel tiene unas características y una tensión especial. Además, protege siempre la piel de tu rostro de los rayos UVA, porque aunque creas que no hace sol, los radicales libres te afectan igualmente.

Respecto a los tratamientos médicos, sin duda el más eficaz y cómodo es la toxina botulínica, porque su aplicación permite relajar parcialmente el tono de la contracción y atenuar o eliminar las patas de gallo. La toxina botulínica es un compuesto farmacológico que bloquea temporalmente el neurotransmisor encargado de llevar el impulso nervioso hasta el músculo.

El empleo de esta toxina consigue inhibir temporalmente la contracción excesiva en los músculos faciales, que son los responsables de que aparezcan las arrugas de expresión.

En algunos casos es posible rellenar algunos surcos con ácido hialurónico para recuperar el volumen perdido en la piel.

En la clínica Bruselas llevamos años mitigando los efectos del paso del tiempo en tu mirada, así que pide una cita y ven a vernos para que estudiemos la mejor opción para que tus patas de gallo sean imperceptibles y notes cómo tu mirada rejuvenece.

Realizamos un diagnóstico online exclusivo para usted

Más información