Cómo eliminar la hiperhidrosis axilar

Qué maravilla. Regresa el sol, regresa el buen tiempo, la ropa ligera, la vida en la calle…

Regresan los vestidos de tirantes, las camisas de lino… y el sudor. Imagina que estás en una fiesta o en una terraza con amigos, con conocidos, o en una reunión de trabajo. No hace una temperatura excesiva, lo normal en estas fechas. De pronto notas que tu ropa a la altura de tus axilas se está mojando; que no es que sudes un poco, es que tienes las axilas literalmente empapadas, como Camacho en aquel partido de la Selección española. Todo lo demás se vuelve secundario porque lo que quieres es irte de allí cuanto antes, sin que nadie se dé cuenta.

Sudar es un acto corporal necesario, en su justa medida, que se controla con una buena higiene y con desodorante. Pero cuando esta función natural, que ayuda a regular la temperatura de cuerpo, se produce de manera exagerada, hablamos de hiperhidrosis o hipersudoración y resulta un problema para las personas que la padecen. Además de interrumpir las actividades diarias normales, este tipo de sudoración intensa puede ocasionar ansiedad social y vergüenza.

Lo primero que hay que hacer es identificar si esa sudoración excesiva corresponde a otras dolencias, como estrés, diabetes, hipertiroidismo u obesidad. Descartados estos factores, lo más eficaz es tratar la hipersudoración con inyecciones de toxina botulínica, que es el tratamiento más común por sus excelentes resultados. La administración de dosis bajas de la toxina es eficaz y no tiene efectos secundarios graves; se realiza en apenas media hora, con anestesia local y no es necesaria la hospitalización, si bien es recomendable no realizar ejercicio físico intenso ni acudir a saunas o baños calientes hasta pasadas doce horas tras el tratamiento.

Después una única sesión, y transcurridos dos o tres días, los pacientes sudan poco o nada, y el efecto puede durar entre cuatro meses y un año, dependiendo de las características particulares de cada caso, si bien la duración media de los efectos es de unos siete meses, tras los cuales puede volver a repetirse el tratamiento.

Del mismo modo que se puede controlar la hiperhidrosis axilar, puede hacerse con las palmas de las manos o los pies, si bien será siempre el médico especialista quien decida la pertinencia o no del bótox para cada caso.

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